Subscribe via RSS Feed
$1.99/mo Web Hosting

Madre narra instante de dolor en la muerte de su única hija

[ 0 ] 2 junio 2008 |

ERAN LAS 9:00 A.M. CUANDO UN DISPARO CAMBIÓ SUS VIDAS EN LÁGRIMAS Y TRISTEZA

Iluminada Puello Doñé con sus tres hijos acongados y tristes por la pérdida de la única niña que tenía, Sandra Jorge Puello.

SAN CRISTÓBAL. Con un locrio de pollo en sus manos para dárselo a sus tres pequeños retoños que le quedan, Iluminada Puello Doñé, narra con tristeza el día en que su única hija de seis años, murió inesperadamente.

Eran las 9:00 de la mañana cuando un disparo imprevisto cambió sus vidas en lágrimas y llantos. El estruendo que provenía del aposento de la casa de Marta Jorge de los Santos, tía de Sandra, mató casi a quemarropa a la menor. Las mujeres que hacían el desayuno, mientras los hombres labraban la tierra, corrieron sorprendidas por los gritos de todos los niños que se encontraban jugando en la galería de la humilde vivienda de Marta.

La cama de la habitación, que queda a sólo pocos centímetros de la silla donde estaba sentada Sandra Jorge Puello, en la galería, quedó marcada para siempre. Ante la desesperación de los pequeños, las mujeres salieron a ver qué ocurría, fue entonces que el niño, cuyo nombre se omite por razones legales, salió de donde estaba y le preguntó con inocencia a su madre: “¡Ay mami, qué le pasó a Sandra!”. Sin darse cuenta una de sus niñas, Johana Puello de los Santos, de cinco años, también resultó herida en la pierna izquierda. Fue entonces que marcharon por el inclinado camino a salvar la vida de la pequeña que contaba con cinco años de edad y que cursaba el kínder en la Escuela Primaria del paraje El Ramón, en el distrito municipal de Hato Damas.

El disparo que hirió a Sandra, fue hecho con la pistola Browning, 9 milímetros, número 400486, propiedad de Alejandro Sánchez Nicasio, segundo teniente del Ejército Nacional, y padre del menor homicida. El arma de fuego fue dejada por el oficial debajo de un colchón.

Cuando llamaron a Cirilo Jorge de los Santos para decirle lo de su hija, él no supo cómo llegó a la casa, todo empezó a nublarse a su alrededor, pero su fe en el Señor le dio fuerzas para cargarla y llevarla al médico. Cuando fue llevada al hospital Juan Pablo Pina, de San Cristóbal, ya había perdido mucha sangre, pues la herida de bala se extendió al pulmón. Una tía que la llevó a la sala de emergencias, comentó que cuando cargó a la niña, ella se mordía la lengua porque no aguantaba.

Hablan los padres
Sus días ya no serán iguales, la angelical sonrisa y el baño diario de pato que su hija se daba en una ponchera ya desapareció. De la triste noticia ya no desea recordar nada, ni siquiera las voces que ese día nublaron su mente, llora desconsolada la madre de Sandra, Inmaculada Puello Doñé. Mientras que Cirilo Jorge de los Santos, padre de la fallecida se consuela con saber que su angelito posa junto a la morada de Dios, pues dice que cuando ella murió llovió mucho, en alusión a que Sandra siempre paraba bañándose en el patio de la casa.

En este momento de angustia, los vecinos han sido sus mejores amigos, Isaura Doñé Alcántara ha sido un importante apoyo para la familia que lamenta la tragedia y que busca fuerzas para poder soportar el dolor tan grande de perder a un hijo a tan corta edad.

EL PADRE
Pese a haber dejado aquella pistola debajo de la cama, los progenitores de la menor muerta, dijeron no echarle la culpa a Alejandro Sánchez Nicasio, porque él no sabía nada del incidente que dejó una niña fallecida y otra herida.

“Fue un incidente inesperado, porque él estaba conmigo junto a otras cuatro personas, e incluso su esposa la tuvo que llevar al hospital por lo afectada que está”, dijo la madre de la víctima. Los padres de la niña muerta se dedican a la agricultura y a los quehaceres domésticos.

Según, la esposa del oficial, Marta Jorge de los Santos, su marido fue detenido en el hospital de San Cristóbal, y fue llevado a la comandancia de allí para ser interrogado, desde donde fue enviado al G2 de el Ejército Nacional y en las próximas horas podría ser despachado. Esto se debe a que los padres de Sandra hablaron junto a otros testigos a una jueza que atiende el caso en la provincia para que lo absuelva de toda responsabilidad.

Al parecer, el oficial había dejado el arma manipulada, lo que fue aprovechado inconscientemente por el niño, quien disparó sin saber lo que hacía. En tanto, Marta, expresa que su cónyuge lloraba desconsoladamente por el vacío que dejó la menor y por el grave descuido que tuvo, puesto que nunca había ocurrido algo de esa naturaleza.

“Ese día llegó tan rápido que se le olvidó esconder la pistola y fue a cultivar la tierra”. Sandra Jorge de los Santos, de cinco años de edad, residía en el Paraje El Ramón del Distrito Municipal de Hato Damas, San Cristóbal.

fuente: Listin Diario

Category: Noticias en La Esquina

About GoOkie: View author profile.

Leave a Reply




If you want a picture to show with your comment, go get a Gravatar.

*